La visita que en sueños hicieron algunos personajes de Francisco Goya al carnaval de Barranquilla quedó registrada en las imágenes y en el texto de la crónica que presento a continuación.
Las imágenes son la combinación de elementos pictóricos de obras de Goya y fotos del carnaval de Barranquilla en las que se expresa alegría y tristeza, se reune lo luminoso y lo oscuro, se abordan temas como Vida/Muerte y Amor/Odio que con frecuencia nutrieron la obra de Goya y se subraya el mestizaje y el sincretismo que forman parte de la cultura colombiana.
Para elaborarlas construyo fotomontajes entre las fotografías e imágenes digitalizadas de obras de Goya y luego hago transformación digital (color, iluminación, contornos...) de los fotomontajes. La impresión es en lona.
Con
imágenes y con texto conté ésto ... en otro contexto.
Martha
Hace tiempos viajaron desde
España al carnaval de Barranquilla, reina,
duquesas, marquesas, condesas y María Josefa.
Ellas celebraron en distintos
recintos y gozaron, bajo sus antifaces, anónimas en las calle.
Después de un largo viaje llegaron de Cartagena las mozas del
cántaro con los Ekobios.
Los auténticos monocucos de las
Nieves se reunieron
con la maja y los embozados, porque... ¡Así es el carnaval!.
Las pelás jugaron a la gallina ciega al son de
la ramita de matimbá.
Y mientras Francisco José -el
gordito Francho- y Rita Barrenechea -marquesa
de la Solana- admiraban el carnaval a pleno sol,
las jóvenes y los otros estaban bajo el quitasol.
Durante la lectura del bando en la
plaza, una pareja en zancos hizo el anuncio ¡Nace una estrella!.
Los desfiles fueron frente a las majas
del balcón, donde estaba la anciana
coqueta con un monocuco guayabero.
La reina María Luisa en su
caballo Marcial iba muy oronda delante de las negritas puloy.
El Rey Fernando VII –el
deseado- vistió su manto real para desfilar con la emplumada reina
gay .
La reina gay hizo enfrentar
a la duquesa de Alba con su dueña la
beata Rafaela.
Recuerdo el impacto social de la tercera edad de Sevillar
en el desfile con María del Pilar
Teresa Cayetana la duquesa de Alba.
Y el modo de volar de los
diablos, brujas y sátiros en la calle.
Durante la Batalla de flores y la
gran parada la danza del garabato del norte armó un disparate de carnaval.
Las niñas con los viejos... ¡qué disparate
alegre!.
Y
ante un disparate desenfrenado, Don Quijote y Sancho -el campesino desplazado-,
¡tan calmados!.
La maja, ¡qué capricho!, fue a la caza de dientes del
palenquerito pero no pudo con el son
berraquerito.
Los letanieros recitaron
con picardía:
La muerte acompañó
a la danza del garabato de la Universidad Libre y jugó con el anciano
en un columpio.
El sueño de la razón produce
monstruos como la bruja y el Rey Ñero.
Detrás de la cumbiambera del
Gallo Giro está el fantasma bailarín.
La gigantona ríe
cuando tiene miedo.
Al médico le saltó el tigre y casi se lo come.
Saturno devoró al hijo de la cumbiambera.
Pero, ¡qué perplejidad y
desconcierto!
Las viejas fueron la alegría
del carnaval.
Las marimondas de Montecristo
... ¡tan femeninas!
Y los monocucos sin ton ni son, unos entalegados...
Además, Joselito es un pelele.
El hombre increíble, un bobalicón.
¡Y lo más Insólito!: los
niños, unas gigantillas.
Finalmente, una mañana,
Los guerreros de plata del
mohicano dorado nos recordaron los fusilamientos del 3 de mayo.
El paloteo bolivariano danzó en el
entierro de la sardina porque ama a Cristo y cree que ... ¡El vive!.
El caimán y el congo campesino de Galapa
se fueron tristes con sus leyendas,
regresó el cacharrero con sus ventas
callejeras, y ...
... ¡despertamos de este carnaval
de ensueño!
Co
C































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